viernes, 13 de noviembre de 2015

Meditación en 3 principios transversales


  • Silencio. A veces produce terror, provoca ansiedad, pero es esencial para la interioridad. 
  • Ejercitarse. De manera concreta. Cambia las conexiones cerebrales, esto es demostrable científicamente. Debilita la ansiedad y el miedo. Aburrir al ego abre muchas puertas. También somos cuerpo.
  • Amor. Transversal en todo lo que hacemos. La compasión englobada en el Amor. Uno se posiciona delante de sí mismo. Debemos aprender a mirarnos de manera compasiva y amorosa. "Maternizarse": hay personas que sufren por falta de contacto con la madre: proximidad, comprensión, aceptación plena. La exigencia y rigidez con uno mismo genera muchísimo sufrimiento. Hay que aceptar nuestro límite como madre, pero tenemos que hacer ese trabajo como adultos, acogiéndonos de manera maternal. El amor se transmite a través de las manos, la piel. Necesitamos contacto con nuestros padres. Necesitamos contacto persona-persona, adultos-niños, cuando lo necesitan. El tacto acompaña. La piel es lo que nos delimita como personas y lo que nos pone en contacto. El contacto es solo a través de la piel. Es nuestro contacto con el mundo. 

Meditación en 7 principios básicos


  • Enraizamiento y verticalidad.
  • Tensión justa
  • Dejarse respirar
  • Centramiento
  • Gestionar pensamiento y emociones
  • Simplificar
  • El instante presente

La rueda de la consciencia

Si fuésemos una rueda nuestra consciencia sería el eje y nuestro ego la llanta. Si las dificultades externas me hacen sufrir y me provocan un gran malestar (piedras del camino, baches, charcos,...), significa que no estoy viviendo en mi consciencia, sino en mi mente, mi ego.
Las dificultades están y estarán siempre. Pero, ¿cómo lo vivo? ¿Dónde me sitúo? Debo volver a casa, a mi consciencia.

Un simil parecido es cuando nos comparamos a una gran montaña sobre la que actúan los fenómenos atmosféricos: lluvia, nieve, granizo, viento, frío,... Pero yo soy la montaña. Nada puede conmigo por muchos problemas que haya, pues yo no soy el problema. Yo SOY.

¿Qué es educar en la Interioridad?

Educar en la interioridad es ayudar a las personas a que conecten con su casa, con su consciencia. Ésta es la perla, el tesoro de las parábolas de Jesús. El objetivo no es crear personas religiosas, sino que conecten con su verdadera identidad.
La gente no es consciente de las consecuencias científicamente probadas de dichas prácticas interiores. Ello llevaría a plantearse un enfoque totalmente nuevo en la educación.

Pecado original

El pecado original es esa gran trampa de creerse alguien separado de Dios y su creacion, desgajado de la Vida: este es el pecado original, fuente de todo sufrimiento.
El miedo y la tensión se produce cuando estas separado de la vida. Si la vida es algo que tengo y no lo que soy, lo pasaré mal.
La Inteligencia Espiritual es precisamente eso: trascender el engaño de la identificación con el ego.

¿Dónde está mi casa?

"La mente es el mejor de los siervos y el más tirano de los amos".

La mente es una herramienta para cuando la necesito, cuando no la necesito la aparco, vivo en otro lado. ¿Donde es mi casa: en la mente o en la consciencia? ¿Estoy en el pensamiento o en la consciencia?

La mente al igual que los órganos: tiene autonomía. No pensamos en la digestión o en los latidos. Pues tampoco la mente necesita nuestro atención constante.

¿Pienso, luego existo? Pienso, luego sufro.

Huéspedes de la habitación

Hemos realizado una práctica para trabajar el separarnos de nuestros pensamientos, para no identificarnos con ellos:

  • Cerramos los ojos y nos imaginamos estar en la puerta de una habitación oscura y vacía. 
  • En seguida aparecen pensamientos, nuestra mente no deja de trabajar. 
  • Pero no somos esos pensamientos, no nos vamos a entretener con ellos. Así que cada vez que surge un pensamiento lo nombramos por su nombre y le invitamos a salir de la habitación. 
Siempre surgen pensamientos, no existe el vCio mental. Pero no nos identificamos con ellos. No somos ellos.

Churrería "La Mente"

Un símil para explicar el trabajo de la Mente es "la fábrica de churros":
Nos curamos del ego cuando comprendemos nuestra verdadera identidad. No a través de la mente, estudio o reflexión. Solo acallando la mente, en ese saboreo, uno descubre su identidad, la certeza del ser. Éste es el modelo no-dual, lo contrario al modelo mental.
EL VACÍO MENTAL ES IMPOSIBLE, la mente fábrica pensamientos siempre: así que consiste, más bien, en no identificarte con los pensamientos, observarlos desde fuera.
Nuestra Mente es una fábrica de churros, churros de celos, de agresividad... Según nuestros genes y experiencias. Churros 24 horas. El problema es que nos los comemos todos. No se comen, no son la verdad. Son inevitables e involuntarios esos pensamientos. Pero hay que VIVIR LA MENTE DESDE LA CONCIENCIA. Eso es la sabiduría.

Hay despertares a la conciencia espontáneos. Pero el camino más frecuente es la meditación como práctica. Meditar es aquietar la mente para ver con claridad. Acogerse, atender, estar.

La certeza de creer

Martínez Lozano nos comenta algo a lo que nunca pude poner palabras:
"Toda creencia no tiene valor. Cuando tienes la certeza de ser, crees. No crees en Dios, lo ves. Tienes la certeza". 

Soy lo que soy


Estas palabras de Enrique Martínez Lozano me han calado hondo. Creo que pone palabras a lo que creo también que hay en mi interior. Lo que realmente soy. Podría ser un texto a releer cada vez que me siente a orar:

LO QUE SOMOS es capaz de observar todo pero no puede ser observada. Lo que observa es la conciencia, la atención, la vida, el vacío. Cuando quieres estar, meditar, y aparece algo que observas, NO ERES TÚ.
Te encontrarás en el silencio. Lo que somos no lo podemos pensar, solo lo podemos ser.

La mente es operativa en el mundo de los objetos. Fuera de esto colapsa. Por eso nuestra mente responde mal a "¿quién soy yo?". No le preguntes a la mente. Para solo serlo debes acallar la mente. Como los místicos. No hay sabiduría fuera de la nada. Solo cuando acallas la mente y saboreas cuando tu mente se calla, entonces sabes quién eres, pero con certeza. Soy la certeza de que soy. Lo que soy no cambia desde que nacemos. ¿Que es lo que no cambia nunca? Lo que soy.

Einstein

"El ego es una ilusión óptica de la consciencia"

No soy mente, no soy yo, soy consciencia, no ego. Cuando soy ego vivo confuso, solo, con ansiedad, con miedo.

Espiritualidad es necesidad

Los seres humanos tenemos necesidades corporales, psicológicas y también necesidades espirituales: son necesidades de confianza, armonía, sentido, silencio, plenitud, libertad interior, paz, felicidad, unidad, compasión, verdad, bondad y belleza.

¿Cuáles son los objetivos básicos de la Educación de la Interioridad?

  • Hacer que la persona esté en contacto con su mundo interior. 
  • Nombrar y gestionar sentimientos.
  • Favorecer que crezca su capacidad de amor a sí mismo y a los demás.
  • Fortalecer la capacidad estar en el presente.
  • Ayudar a que las personas puedan trascender el YO. Somos más que nuestras emociones.


Esta educación del interior servirá para crecer en todos los aspectos antes enumerados: confianza, paz, compasión...

La Inteligencia Espiritual es la capacidad de reconocer, nombrar y dar respuesta a nuestras necesidades espirituales. Trascender la mente y el yo. Tengo mente pero no soy mi mente. Es la capacidad de separar la conciencia de los pensamientos. Pasar de pensar a atender. Lo real no se acaba en lo que toco. Percibimos un 4 % de la realidad que la ciencia demuestra que existe. Es la capacidad de percibir que somos una unidad más allá de nuestras diferencias.

El coche y el globo

El coche es nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro psiquismo. Pero YO NO SOY EL COCHE. El conductor es la Vida que SOY. Vida es consciencia, lo que soy jamás corre peligro, está a salvo. Es el coche quien sufre los fenómenos atmosféricos, los golpes, baches y arañazos.

Soy el aire de un globo que explota. Mi Vida, mi aire, también es el aire de fuera. Es el mismo aire. La muerte es la explosión del globo. Te libera. En ese momento despiertas, naces.

Somos agua

Esto nos cuenta Enrique Martínez Lozano, quien me ha removido por dentro, zarandeado las entrañas y abierto el cráneo, el corazón, el alma en dos:

Podemos compararnos a un Iceberg: la parte visible sobre el agua es nuestra psicología. La gigantesca y oculta parte bajo el agua es nuestra Espiritualidad. Conocemos sólo un 4 % de nuestra interioridad. Un  Iceberg real sólo muestra un 9 %, por lo que el símil es muy acertado. Debemos conocernos más, bajar el nivel del mar, disminuir nuestro desconocimiento sobre nosotros mismos.

Decir Espiritualidad es lo mismo que decir Humanidad. Espiritualidad no es religión, o lo que es lo mismo: una persona que no se identifica con alguna religión tiene espiritualidad. Es un ser espiritual. El ser espiritual vive en plenitud, es un ser pleno. Es.

La mente nos engaña: nos hace pensar que en la imagen del iceberg hay agua sólida (hielo), gaseosa (o en diminutas partículas: en el aire y en las nubes), y e forma líquida (océano). Pero es la mente la que parcela y delimita. TODO ES AGUA. Eso es la Espiritualidad: no somos iguales pero somos lo mismo. Personalidad es lo que tengo, la forma que ese agua adopta en mí. Pero no soy hielo, ni océano, ni nube. Soy agua. IDENTIDAD es lo que soy.

Uf, vaya comienzo. Esta charla comienza fuerte, sin tapujos, ha entrado a matar. Voy a no preguntarme. Voy a escuchar, a ver qué nos sigue contando este en principio enigmático señor. Una entrada anterior la titulé: Somos corazón. Pues también somos agua: somos identidad. Somos espiritualidad, interioridad. Somos.

Génesis del ego

Hay 3 factores en la génesis del ego: consciencia, mente y yo.

La mente es separadora, delimitadora, objetivadora (convierte todo en objetos),  apropiadora (al decir mío nace el yo, el ego).

El yo es tan necesitado que para sentirse seguro se identifica y apropia de bienes materiales, de imágenes y apariencias, relaciones, afectos, títulos (esto soy yo). Se apropia de todo, hasta del sufrimiento, pues eso le da sensación de existir. Ir de víctima te hace un gran ego.
Es nuestro primer engaño, fruto de la ignorancia: identificarme con lo que no soy. No respondemos bien a la pregunta: ¿quién soy yo? Responder mal a la pregunta conlleva un sufrimiento del que no puedes salir. Responder bien te libera del sufrimiento, desaparece.

Y está la consciencia. Comprendo todo cuando pongo atención y tengo consciencia. Tener consciencia no es saber mucho. Puedo ser un erudito y no saber quién soy.



Ego

Martínez Lozano nos aconseja que debemos curar el ego, o curarnos del ego: ese es nuestro camino interior, el laberinto que debemos atravesar hasta llegar a lo que somos sin dejarnos distraer.

Aquel que crece es el que descubre lo que ES. Crecer en espiritualidad es una toma de conciencia, un despertar. Para ello debemos trabajar nuestra inteligencia emocional y espiritual, sin olvidar ninguna de las dos.

Este hombre nos habla de la NO-DUALIDAD, concepto que nunca antes había escuchado. Durante su ponencia he ido comprendiendo que no-dualidad significa UNO, UNIDAD, no divisible en dos partes. Concepto que nace a partir de 1980, en lo que llamamos pos-modernidad

Curarse el ego es un trabajo psicológico, reeducar lo que nos impide crecer. Somos más que el ego, si no, ignoro lo que soy. No es despreciarlo, sino reconocer que es un objeto sin reducirnos a él. El YO es el centro operativo que regula mi vida cognitiva y emocional. No somos él, no somos el ego.

¿Qué hacer para curarlo? Es necesario cultivar las inteligencias emocional y espiritual.